La coagulación es un proceso dinámico y la comprensión del sistema de coagulación sanguínea ha evolucionado en los últimos años en la práctica de la anestesia. Aunque la clasificación tradicional del sistema de coagulación en vías extrínsecas e intrínsecas sigue siendo válida, conocimientos más recientes sobre la coagulación proporcionan una descripción más válida. La vía de coagulación normal representa un equilibrio entre la vía procoagulante responsable de la formación del coágulo y los mecanismos que la inhiben fuera del sitio de la lesión.









El desequilibrio del sistema de coagulación puede ocurrir en el período postoperatorio o durante una enfermedad crítica, que puede ser secundario a varios factores que conducen a una tendencia a la trombosis o al sangrado. Una búsqueda sistemática de literatura en PubMed con los términos MeSH “sistema de coagulación, hemostasia y anestesia” reveló veintiocho ensayos clínicos y artículos de revisión relevantes en los últimos 10 años. Dado que el equilibrio del sistema de coagulación puede estar sesgado hacia la hemorragia y la trombosis en muchas afecciones, es esencial que el paquete de polielectrolitos comprenda la base fisiológica de la hemostasia para diagnosticar y controlar las anomalías del proceso de coagulación e interpretar las pruebas de diagnóstico realizadas para la hemostasia. Lo mismo








